Después de pasar doce meses sumido en el profundo y oscuro pozo del desempleo, he encontrado trabajo. Mañana comienzo una nueva aventura como técnico comercial de exportación (en ciernes). Así que desempolvamos el despertador y mañana por la mañana (muy) temprano...
Porque yo antes cuando unas zapatillas de las de correr, de las caras, se me rompían un poquito ya las cambiaba. Y las que tengo ahora, puesssss....Ya han recibido baños de loctite y tijeretazos varios. ¿Que en lugar de unas 'Adidas' parecen una 'Arlilas' del mercadillo de los lunes de mi ciudad?...Pues vale. ¿Que mi defecto de pisada (soy pronador) quizás no se vea beneficiado con los arreglos caseros?...Pues de acuerdo. Pero es que no me puedo comprar otras hasta a saber cuando. Y pongo éste ejemplo tan pijo y tan superficial porque no es plan de ir contando mis miserias a las primeras de cambio. Que esto es un blog de humor, hombre ya.
He ido al chinorris de la esquina a ver que tenían en calzado técnico deportivo y me he traído unas 'DAIADS' estupendas y unas 'NKIE' por 12 euros dos pares. ¡Quién dijo crisis! Hum...el pie derecho ha comenzado a ponerse de color verde...Igual tenía que haber quitado las bolsitas esas con polvitos antes de probármelas...
2- ARREGLAS LO QUE ESTÁ ROTO EN VEZ DE CAMBIARLO INMEDIATAMENTE
El otro día fuí a que el zapatero ( el zapatero de lo los zapatos, no el otro, que hay que explicarlo todo) me hiciera unos agujeritos en el cinturón( he perdido unos cuantos kilos) y estaba A REVENTAR. No cabía un alma. Parecía aquello la cola del Zara en las navidades de los tiempos de construcción, ladrillo y Ferreros rocher a tutiplén. Ah, los tiempos de bonanza... ¿Cuándo volvereis?. A lo que iba: ¡me hicieron los agujeros gratis!. Salí del local desbordando gratitud por mis cuatro costados y pensando si cuando lleve a arreglar la tele que tenemos rota también me la arreglarán gratis.
Ya me contesto yo: JIJOJA...
Lejanos quedan también los tiempos de los: 'NO MERECE LA PENA ARREGLARLA. MEJOR COMPRAR OTRA. TOTAL, POR LO QUE VALEN...' Quien no ha dicho esto alguna vez, ni ha sido consumidor ni persona, sino un bicho raro (digno de admiración, si ,pero bicho raro), o una abuelita que haya vivido la postguerra.
3- TE PUEDES QUEDAR EN EL PARO:
Si, amiguitos, puede ocurrir. Si os pasa, sabed que pasaréis por distintas fases. A saber:
1- EUFORIA: una de las primeras cosas que ocurren cuando te quedas en el paro es que entras en una fase de alegría incontrolable: pasarás más tiempo con la familia. Harás todo lo que el infame trabajo no te ha dejado hacer los últimos años. Vivirás la vida. Irás de excursión en Jueves que es algo inaudito. Escribirás un libro. Te apuntarás al gimnasio....
2- ATERRIZAJE: las cosas no son tan maravillosas una vez que entra en juego la variable DINERO y DEMASIADO TIEMPO LIBRE. Se corre el grave riesgo de gastar más de la cuenta o de no gastar en absoluto. Ambas cosas son malas. Empiezas a hacer inventarios mentales acerca de todo el dinero que has tirado al río, en cosas absurdas, como aquella vez que decidiste hacerte la colección de "Orcos de Mordor en Punto de cruz". ¿Cómo puede ser que jamás te parases a pensar que te costó más de 600 euros y algunos ni siquiera los llegaste a sacar de la multitud de plastiquitos y cartones en que venían envueltos? (¡Con eso podría comprarme zapatillas durante tres años!)
La crisis nos impedirá hacernos la colección 'Discografía selecta de Toni el Gitano' de Planeta Atontini y nos embargará la tristeza por perdernos joyas como 'Se pinchaba la niña' o 'Me he fumao un canuto' en sonido Estereo Chony Shurraun.
Te planteas buscar trabajo pero no es tan sencillo, todos están igual que tú. Mucho despabilado aprovecha la coyuntura para pagar unos sueldos irrisorios o clamar por el despido gratis. Curiosamente, muchos de éstos que piden el despido gratis han estado llenando sus arcas en la época de bonanza sin decir ni mú en una estrategía que yo voy a bautizar 'TÓ PA MÍ-TO PA MÍ' . Realizar inversiones o buscar nuevas vias de negocio, ni se lo plantean claro...
Lo único bueno sigue siendoque pasas más tiempo con la familia , pero empiezas a tener la impresión de que no estás cumpliendo con tus obligaciones como padre y marido. Una negra sombra se cierne sobre tu autoestima. Bienvenido al suelo... de tí depende que aterrices suavemente ( pasar a fase 4) o en plan hostia ( fase 3):
3- HOSTIA: la ansiedad y la depresión hacen su aparición estelar en esta fase. Autoestima por los suelos, pensamientos negativos, dolores extraños... Te pensabas que estas cosas sólo le pasaban a los demás. Y les pasaba porque eran de espíritu débil. ¡Ja!
Hay que tener mucho cuidado con la fase hostia. Hacer deporte, apoyarse en la familia, iniciar proyectos nuevos ( un curso en la universidad, estudiar una oposición, buscarse un trabajito aunque sea unas horas...), DESDE EL MINUTO 1. Mantenerse activo e intentar ser positivo ayudará a pasar a la siguiente fase.
4- RENACER: Una vez que sales de casa, y empiezas a hacer cosas, a buscar nuevos retos, comienzas a ver las cosas con más claridad y eso es el primer paso para salir del bucle de negatividad. Es importantísimo no dejarse arrastrar por el desánimo al a hora de buscar empleo. E intentar hacer la mayor cantidad posible de entrevistas, para curtirte. Poco a poco, la confianza volverá.
4- AGUDIZAS EL INGENIO
Otra cosa que ocurre en tiempos de crisis es que la creatividad, en todos los ámbitos, se desborda. Maneras nuevas de vender...
Cómo se llega a relacionar neumáticos con patatas: otro de los misterios insondables del universo localizado en los talleres claxon.
Nuevas maneras de publicitar... La necesidad agudiza el ingenio, si señor.
¿Que no tenemos presupuesto para publicidad? Espera, espera... ¿Ves? Yo sí que no soy tonto....
5- CRISIS = CAMBIOS:
Cosas que han cambiado desde que estoy en paro, crisis laboral, paréntesis, impás o como queramos llamarlo:
POR FUERA:
>He perdido un montón de kilos. Caminatas, bicicleta, gimnasio. Todo el deporte que no he hecho los últimos cinco años, lo he condensado en éste último.
ANÉCDOTA: El Sábado fuí a Zara a comprarme un traje y las dependientas no me han dicho con la mirada, por primera vez en mucho tiempo, "¿que hace éste gordinflas aquí?", ni se han acercado para decirme que la tienda de 'Tallas Grandes Pacorro' está un poco más abajo, lo cual es de agradecer. Aun así tampoco es para sacar el champán, que la unica talla que me vale es la 46 de pantalón y la 56 de chaqueta...Vamos, que estoy en el límite.
Lo malo de perder peso...Pues que hasta que renuevas vestuario, toda la ropa te queda grande, y vas hecho un adefesio, con bolsas en los pantalones en las que podrías guardar la compra semanal, ahora que las bolsas son caca. Pero compensa,¿eh?
¡Fotos! ¡Fotos! que es lo que todo el mundo está esperando (ejejem...¿Me ficharía alguien para lo del antes y el despues de Naturjaus?):
ANTES: 103KG
AHORA: 88 KG
POR DENTRO:
>Conocerme mejor. Supongo que soy menos atrevido de lo que yo pensaba y que la rutina de la que tantas veces he renegado es vital para mi estabilidad mental. Ahora que me he construído una nueva, comienzo a ver las cosas de otro color.
6- HACER COSAS BARATAS Y DISFRUTAR DE LOS PEQUEÑOS PLACERES DE LA VIDA:
>Darse un capricho pequeño. El mío: tomar un café mientras leo la prensa. Precio: entre 1 y 1.10 euros.
>Picnic, hacer mucho picnic. Seguro que te sorprenderías de la cantidad de sitios chulos que hay en tu provincia para ira pasar el día GRATIS a poco que busques.
Pasar el día aquí no cuesta ni un chavo. Y haces amistades de todos los países .
>Descubrir de nuevo la biblioteca. ¡Es todo gratis! ¿Podéis creerlo?
>Hacer un cursillo gratuito. Los hay a patadas. Formarse es importante, y ahoras tienes tiempo...
>Disfrutar de la cultura gratis, que por ser gratis no es menos cultura: museos, exposiciones, cine-forum...
>Cocinar en casa en lugar de salir fuera. Prueba a hacer una Musaka, por ejemplo. Si sale bien estupendo. Buen provecho. Si sale mal, le podéis hacer fotos y decirle a la gente que habéis conseguido una instantánea del 'Monstruo del pantano'. Podéis apostar con garbanzos cuánto tardará en salir la noticia falsa en el 20 minutos o en telecinco. Diversión a raudales por cuatro perras.
Y ahora, como colofón a ésta lista, vamos con un poco de música. Como buenos españoles, pasaremos penurias, pero el cante y el jolgorio que no nos falte. Del ínclito autor del hit 'Un piso de 30 metros' llega el éxito del otoño: ´Sólo 15 días más', la canción oficial de la crisis que nos asola.
Esta mañana iba yo caminando por la calle carro y niño en ristre, cuando he visto en un balconcillo enrejado a pie de calle tres camitas, tres comederos y tres gatos.
Mi cabeza, que va por libre, enseguida ha empezado a elucubrar con el cuento de Ricitos de Oro, pero por el tipo de barrio por el que estábamos paseando, en vez de rubita y con tirabuzones, hubiera sido una okupa rastafari conocida en su círculo íntimo como la 'Penumbra', dedicada a la cria de ratas de compañía para punks, y al nunca suficientemente ponderado arte del malabarismo con mazas en el parque. Mi imaginación es así. A veces me asusta.
Fuera del balcón había un gato gordo como un ceporro. El radar de Diego se ha activado y dedo tieso y gruñiditos varios me han indicado el camino a seguir: hacia el gato, todo recto y sin perder tiempo. Pensé que el gato se iría, pero no, el tio pachorro se ha quedado tan tranquilo mientras Diego emitía todo tipo de sonidos y se meneaba cual niño del exorcista, emocionado por la presencia gatuna.
En ese momento, como si estuviéramos en una telecomedia americana (sólo han faltado los aplausos), ha aparecido de repente una señora de cincuenta y tantos años, con babero standar madre-abuela, un bote de alcohol y un par de algodones, ha cogido al gato gordo y le ha dicho :
-Tienes la cara hinchada. ¿Con quién te has pegado?
Lo primero que me ha venido a la mente es: ¿Y si el gato le contesta? En fin, ya sabéis cómo funciona lo mío.
Como si fuera una depredadora, la señora ha cogido al gato y obviando el algodón le ha quitado al animalito de las orejas, A DEDO DESCUBIERTO, una cantidad de porquería suficiente para alimentar a todas las cucarachas de los alrededores. En ésto estoy pensando cuando me percato de que éste y otros gatos ( han aparecido más ) van detrás de la señora como hipnotizados, como si la Doña fuera la Flautista de Hamelín, pero con mininos en lugar de ratas apestosas. Entonces me doy cuenta de que me hallo ante una genuina y real 'SEÑORA DE LOS GATOS'. Señoras que, enarbolando su tupper con paella revenida y puntas de mortadela con aceitunas, bajan en camisón y pantuflas a alimentar a los gatos callejeros a horas intempestivas. Si los gatos tuvieran religión, harían estatuas con su imágen y las sacarían en procesión.
Acto seguido, la señora se ha dirigido a mí y, aliviado por no haber triunfado en la vida, ser un concejal y tener que darle la mano, ha empezado a hablarme. Se la veía con ganas de charlar. Al pronto me ha entrado una familiar sensación de agobio, e inconscientemente he pensado: "tengo prisa", pero enseguida me he dado cuenta de que si algo no tengo es prisa, y que no teniendo que aparecer por casa hasta dos horas después, igual no estaba mal conversar un poco con la señora a la antigua usanza, sin una pantalla de por medio y asintiendo con la cabeza, no pinchando en una etiqueta que dice 'Me gusta'.
Como si fuera un reportero moderno rollo 'Callejeros', le he preguntado:
-¿Y cuántos gatos tiene usted?
La señora Vicentica -así dice llamarse- no me ha decepcionado y, como si fuera lo más normal del mundo, me ha contestado:
-7 en casa, y todos éstos que ves alrededor también son míos, pero no estan en casa porque son callejeros.
Yo no me he dado ni cuenta pero a medida que hablamos tres o cuatro gatos más han aparecido de no se sabe dónde.
Pienso: Los pájaros de Hitchcock, pero con gatos, parece ésto. Pero digo:
-Ah...Los cuida usted...
-Si, mira...¿Ves ese coche de ahí?
-Sí.
-Pues es mío. Mira debajo... ¿Ves? Ahí hay un colchón, y un comedero. El agua se la cambio todos los días, ¿Eh? Y el coche no lo muevo nunca, porque ahí vive un par de gatos. Por cierto, ¿Quieres un gato? Es que no paran de parir y me falta uno por colocar.
Sin darme tiempo a responder, la señora continua con su particular monólogo:
-¿Y ves ese otro coche de ahí? Está abandonado. Yo lo he sellado todo y ahora hay una gata que tiene a las crías dentro. En serio, ¿no quieres un gatito?
En ese punto de la conversación yo ya llevaba bastante rato ojiplático. Habré pasado pora ahí cien veces y nunca me había percatado de que estaba pasando por una especie de Marina D´Or gatuno.
-No, se lo agradezco pero ahora mismo no. Más adelante quizás... ( si aparezco en casa con un gato, sin avisar, igual salgo yo por la ventana).
Intento meter baza:
La gente es cruel con los gatos, los envenenan... En mi barrio le pegaron fuego a un descampado sólo por acabar con los ellos. Supongo que las ratas y las cucarachas se habrán alegrado bastante.
Y ahí la señora tuerce el gesto y dice:
- Yo sería capaz de pegar si veo que alguien agrede a un gato o a un animal. Los animales, los niños y la gente mayor se merecen lo mejor, y no que les hagan daño.
Lo ha dicho con tanto sentimiento que no puedo evitar pensar que, en ese discurso, subyace algo más que lo aparente. La señora sigue hablando:
-Yo es que soy separada y...
Y me ha contado su vida. Cosas que yo creo que son bastante personales para contarle a un tipo con el que has estado hablando de gatos. Pero yo he dejado que se explaye, porque si alguien no tiene una necesidad vital de desahogarse no le cuenta su vida al primer desconocido que pasa. Hasta Diego, que normalmente gruñe a los 15 segundos de estar parados en el mismo sitio ( lo que andamos, señor...) estuvo ahí tranquilito mientras la señora me contaba todas sus penurias.
Una vez que la conversacíon ha terminado su ciclo vital me he despedido, y ella me ha dicho, "un placer conocerte y, ya sabes, si alguien quiere un gatito..."
Mientras me alejo de allí, no puedo evitar reflexionar sobre lo que acaba de pasar. La calle está llena de gente corriente y pintoresca, con historias de película, y pasamos a su lado todos los días. En circunstáncias normales, antes del 'frenazo' a mi ritmo de vida, la prisa hubiera podido a la curiosidad. No me hubiera parado bajo un balcón ajeno y no hubiera conocido a la señora Vicentica, ni a sus gatos, ni hubiera descubierto la ciudad-dormitorio gatuna que tenía allí montada, ni hubiera sabido de sus penurias. Por eso,cuando esté de nuevo subido en el tren, teniendo por compañeros de asiento al estress y la rutina, espero poder acordarme de ésto y pararme de vez en cuando en una estación, simplemente a mirar a mi alrededor.
ACTUALIZACIÓN: El post terminaba justo aquí, pero por pura casualidad ( ¿existen las casualidades?), he dado con un documento excepcional, digno de ser compartido. Se trata del documental ( que no cunda el pánico dura sólo 10 minutos), 'LA REINA DE LOS GATOS'. El día a día de una señora -podría perfectamente tratarse de la señora Vicentica- que vive por y para los gatos olvidándose, por completo, de ella misma. Una loca para unos, una buena persona para otros. Yo creo que viendo el documental queda claro que las etiquetas son muy difíciles de poner.
Recuerdo los tiempos en los que 'Narinel', 'La curva' o 'El cólico del lactante' eran palabros extraños que proferían los amigos infectados por el virus de la paternidad.
Desde el 16 de marzo de 2007 no sólo los conozco todos sino que forman parte de mis conversaciones cotidianas. Ahora sé lo que es el 'Apiretal', el 'meconio', 'los calostros' o 'la Maxicosi' ( no hagas esa cara tú también lo sabrás algún día ) y un montón de cosas más que parecen salidas de la imaginación de un científico loco.
Como buen padre primerizo, no pierdo la oportunidad de enseñar la foto del niño a todo lo que se mueve. Lo importante es pillarlos desprevenidos:
Individuo: ¿y como está tu hijo?
Yo: ( rapidito para no dar tiempo a reaccionar) Bienmiraporcasualidadaquítengounafoto... ¿A que es guapo?
Como padre me considero en prácticas. Espero aprobar algún día, aunque algo me dice que esto de las prácticas dura toda la vida... Sea como sea, el humor que no falte.